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Reproducido con permiso.
©1984 por Jack T. Chick
Capítulo 7
EL MUNDO DEL ESPECTÁCULO
¿Puedo hablar de la televisión cristiana? Creo que debo hacerlo. Veamos lo que ha pasado
con las cadenas de televisión cristiana. Hace unos años estaba Jim Bakker, en PTL
[Praise the Lord]. Ahora están el Club 700 con Pat Robertson, y en la costa oeste de los
Estados Unidos, los más conocidos son Paul y Jan Crouch con su TBN [Trinity Broadcasting
Network]. Todos ellos tienen algo en común. En sus programas presentan a sacerdotes y
monjas.
He visto los programas de Paul y Jan en el canal 40 de Los Angeles, y a veces siento una profunda
tristeza al ver a todos esos sacerdotes y monjas. Una vez escuché que Paul y Jan
decían: "No entiendo nada de la misa, pero es muy interesante". Dios nos advirtió
que, como cristianos, no debemos tener relación alguna con las obras de las tinieblas.
En su cadena de televisión patrocinan a un sacerdote. Su nombre es Manning. Con una
expresión que inspira lástima, él se dirige a los protestantes y les pide
dinero para patrocinar a misioneros católicos. Al enviar dinero a TBN para este sacerdote,
los cristianos están privando de apoyo a sus propios pastores e iglesias. Y las abuelitas
que le envían sus ofrendas de amor, sólo están enriqueciendo más al
Vaticano. Llegará el momento en que tendrán que dar cuenta por muchas cosas.
Lo que vemos ahora es espectáculo cristiano. Hay un grupo de nuevas estrellas que entonan
cancioncitas animadas e himnos alegres, tocan tambores, usan lentejuelas y nos dicen lo bueno que
es Jesús. Durante horas y horas podemos ver a una variedad de predicadores y cantantes.
Así, ¿quién desea leer la Biblia cuando se puede ver televisión cristiana?
Para muchos, la televisión parece haber reemplazado a la Palabra de Dios. Han fijado sus
ojos en personas, en vez de recurrir a la Biblia para encontrar respuestas y estudiar la historia
para entender lo que está pasando.
Algunas personas sintonizan los canales cristianos como si fueran un amuleto. Creen que por tener
el televisor encendido en un programa santo, Dios los bendecirá. Tengo un amigo cuyo padre
es católico romano. Este señor va a misa, golpea a su esposa, blasfema
constantemente y toma bebidas alcohólicas, pero mira programas cristianos todas las noches.
Su casa está llena de crucifijos e imágenes de santos y la virgen María. Sin
embargo, toma hasta quedar totalmente borracho. El se sienta con su cigarro y sus tragos, con los
pies sobre una silla, y mira a Paul y Jan. Después de ver a católicos en esa cadena
de televisión, él está convencido de que va camino al cielo. Cuando su yerno
trata de hablarle de Cristo, este hombre le muestra a los sonrientes sacerdotes y monjas que
presentan en las estaciones cristianas de televisión, y dice: "¿Ves? Todos somos
cristianos". Creo que la sangre de este hombre estará sobre las manos de esas personas.
El Vaticano tiene un satélite y el papa puede hablar a la vez a todos los católicos
romanos sobre la faz de la tierra. Si uno trata de mantener "buenas relaciones" con el Vaticano,
sale perdiendo. Creo que en el futuro veremos que nuestros héroes de la televisión
cristiana, juntamente con sus ministerios gigantes, serán desplazados uno por uno. Todos
los grandes caerán por una u otra razón. Y el último héroe que se
mantendrá con vida será Su Santidad en el Vaticano, y el mundo lo amará.
En 2 Corintios 6:14-15, la Biblia dice: "No os unáis en yugo desigual con los
incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia?
¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con
Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo?" Y los versículos 17-18
continúan diciendo: "Por lo cual, salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el
Señor, y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré, y seré para
vosotros por Padre, y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso".
NOTICIAS Our Sunday Visitor
Prepárate América, ya viene la TV Católica nacional
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Por Carlos A. Savitskas
La idea de tener una cadena de televisión católica nacional ya no es
sólo un sueño. Dentro de la iglesia se está formando rápidamente una
vasta cadena de telecomunicaciones, y los planificadores en los Estados Unidos dicen que entre
los meses de septiembre y enero, unas 75 diócesis importantes estarán usando el
satélite de comunicaciones Westar por medio de una serie de estaciones terrestres.
No ha habido ningún problema con los planes técnicos, y en realidad éstos
éstan muy avanzados. Las 75 estaciones terrestres diocesanas que se calculan, llamadas
downlinks [canales que envían información desde el satélite], recibirán
vía satélite la mayor parte de su material para transmisión, desde uno o dos
puntos de distribución de programas, llamadas uplinks [canales que transmiten desde la
tierra al satélite]. Uno de esos uplinks estará sin duda en Nueva York. Si se
construye otro, estará en la costa oeste, posiblemente en San Fransico o Los Angeles. Los
uplinks serán administrados por la Cadena Católica Nacional de Telecomunicaciones
recientemente establecida. Y el satélite perteneciente a Western Union se arrendará,
al principio, por cinco horas diarias, cinco días a la semana.
Sin embargo, el próximo año se buscará tiempo adicional en el nuevo
satélite de la RCA, y dentro de dos o tres años los planificadores esperan usar
satélite las 24 horas del día.
Desde el pasado mes de septiembre, la compañía de asesoría técnica,
Satelite System Engineering (Ingeniería de Sistemas de Satélite) de Washington,
D.C., ha estado trabajando en las especificaciones de diseño de las estaciones terrestres,
tanto los downlinks como los uplinks. También han estado evaluando ofertas para la
construcción del sistema. Hasta el momento, Microondas y material para programas de
calidad, que el sistema busca ansiosamente.
El éxito depende de la calidad de la programación. Si esta es buena, los costos se
cubren solos. Por primera ves la iglesia estará compitiendo con estaciones de las cadenas
para conseguir televidentes. Si la iglesia provee una buena alternativa con videos para el hogar,
no habrá ningún problema.
De acuerdo con el padre Michael J. Dempsey, sacerdote de Brooklyn que es director del proyecto
del satélite, la magnitud del plan puede compararse fácilmente con la
decisión que tomaron los obispos del siglo pasado, quando acordaron desarrollar un
sistema a fin de educar a los numerosos inmigrantes católicos después de la
década de 1840, pero "sin conocer los problemas que presentaría. Sin embargo, lo
hicieron con el fin de ser iglesia para este nuevo mundo de gente que repentinamente había
aumentado a 10 millones en 10 años". El sistema de satélite, en comparación,
es el programa más aventurado y ciertamente el más costoso que hayan emprendido los
osbispos.
Sin embargo, a diferencia del sistema escolar, el enorme costo del sistema se espera consigue
ingresos tanto de televidentes protestantes como católicos, y es "un gran éxito
económicamente". Su ingreso anual es aproximadamente de 300 a 500 milones de dólares.
Para el padre Dempsey, esos ejemplos aseguran que el proyecto del satélite de
comunicaciones no usará dinero de CCD ni de las escuelas o parroqias. De hecho, si hubiera
alguna indicación de que podría amenzar satélite. Estos pueden
redistribuirse localmente para cubrir todos los sistemas de cable e instituciones del área.
Después podría llegar a ser electrónico, a media que se consiga el capital
y reciba ingresos para hacerlo.
Sobre todo, dice el padre Dempsey, cada diócesis debe "participar activamente en el
proceso de dar licencia a los sistemas locales de cable". Los sistemas de cable...
OUR SUNDAY VISITOR, 26 de abril de 1981
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