
|
|
|
Reproducido con permiso.
EL IDOLO CAÍDO El Vaticano siempre mira hacia el futuro y hace planes con 25, 50 ó 100 años de anticipación. Después de la Segunda Guerra Mundial, el Vaticano tenía que elegir y apoyar a un personaje de los Estados Unidos que fuera su amigo, un hombre al que ayudarían a poner en un pedestal y que fuera amado por todos. ¡De ninguna manera podía ser un Martín Lutero! Este personaje influyente debía atraer a la gente, conquistar los corazones del pueblo norteamericano y conseguir su apoyo. Sería un líder que usarían para llevar sutilmente a los evangélicos hacia los brazos del papa. Querían encontrar a un hombre que fuera buen orador; uno con carisma que pudiera llenar estadios; uno que pudiera predicar un mensaje del evangelio, pero con indulgencia; uno que nunca atacara al Vaticano. Así que, cuando lo encontraron, William Randolph Hearst, un editor católico romano, usó su cadena de periódicos para llevar a la fama a Billy Graham. Por 30 años Billy Graham habló a multitudes y llegó a ser muy amado, respetado e imitado. Cuando él predicaba, la gente lo honraba y alababa. Cuando Cristo predicó, lo mataron. A menudo leo lo que dice la Biblia: "Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios" (Stg. 4:4). Los periódicos nunca difamaron a Billy Graham. Las revistas dijeron que era uno de los hombres más apreciados del mundo. Pero, por alguna razón, mi mente seguía percibiendo una señal de advertencia. He apreciado a Billy Graham, he orado por él y lo he apoyado. Sin embargo, sentía que algo no estaba bien.
Me dijeron que cuando Anita Bryant se atrevió a hablar contra el homosexualismo, pidió el apoyo de Billy Graham y él se lo negó. Se mantuvo indiferente. Anita Bryant recibió críticas y fue perseguida por sus principios, pero no Billy. Por la posición que él adoptó, el mundo lo amó. Billy Graham era fundamentalista cuando comenzó su ministerio, pero a medida que pasó el tiempo, cambió su posición. Por ejemplo, en el Catholic Herald (Heraldo Católico) del 3 de junio de 1966, se mencionó a Billy Graham como amigo de los jesuitas en los Estados Unidos. Además, en 1967 la Universidad Católica Romana Belmont Abbey le concedió el título honorífico de Doctor en Humane Letters (Humanidades). Billy Graham, comentando sobre la significación del acontecimiento, dijo que estaban en "un tiempo cuando católicos y protestantes podían reunirse y saludarse como hermanos, algo que era imposible hacer 10 años atrás". En abril de 1972, Billy Graham recibió en Minneápolis el Premio Franciscano Internacional, otorgado por los Frailes Franciscanos a los que demostraban auténtico ecumenismo. Antes de citar lo que Billy Graham dijo de Francisco de Asís, déjeme decir lo siguiente respecto a San Francisco. El creía que era salvo por obras, porque ayudaba a los pobres. De esta manera creía que estaba salvando su alma. San Francisco fue canonizado, es decir, fue declarado santo por la Institución Católica Romana, por haber sostenido firmemente la doctrina de salvación por obras. Sabemos que esta enseñanza no es bíblica. ¿Sabía usted que San Francisco de Asís bendecía y bautizaba a los animales y les daba nombres cristianos? Veamos ahora lo que Billy Graham dijo respecto a este extraño caballero: "Aunque no soy digno de tocar los cordones de los zapatos de San Francisco, el mismo Cristo que llamó a Francisco en el siglo XIII, también me llamó para que sea uno de sus siervos en el siglo XX". Cuando Billy Graham se presentó en el Show de Phil Donahue el 11 de octubre de 1979, al hablar de la visita del papa Juan Pablo II a los Estados Unidos de América, dijo: "Creo que el pueblo de los Estados Unidos busca un líder, un líder moral y espiritual que crea en algo. Y él (refiriéndose al papa) cumple esos requisitos. No eludió ningún tema. De hecho, en Boston su tema fue realmente un discurso evangelístico, en el que pidió a la gente que se acercara a Cristo y le entregaran sus vidas a El. Dije: 'Gracias a Dios, ahora puedo citar a alguien con cierta autoridad*'". Qué trágico. Un hombre que antes usaba la Biblia como su única autoridad, ahora está poniendo al papa sobre un pedestal y tomándolo como modelo. Al principio Billy Graham fue usado grandemente por Dios, pero creo que Billy cedió a tremendas presiones y transigió. Y ahora camina lado a lado con la ramera del Apocalipsis. Hace unos años me visitaron cinco pastores de México para pedirme ayuda. Me dijeron que debía hablar con Billy Graham. Les dije que eso era imposible, porque yo era sólo un editor de tratados. Entonces me dijeron que Billy Graham había destruido sus iglesias. Dijeron que había celebrado una cruzada, y a todos los que recibieron a Cristo, les dijo que regresaran a sus iglesias originales y ganaran a esas personas para Cristo. Los pastores me dijeron que la gente de sus iglesias siguieron las instrucciones de Billy Graham, y todos regresaron al sistema católico romano. Doce años de trabajo quedaron destruidos en una noche. El Dr. Rivera, el ex sacerdote jesuita, me dijo que él supo que el Vaticano estaba usando a Billy Graham en 1950, cuando todos los jesuitas de Centroamérica y Sudamérica recibieron la orden de llenar los estadios con católicos romanos dondequiera que Billy Graham hablara. Se gastaron millones de dólares para promover a Billy Graham como el más grande evangelista del mundo.
A menos que se le pague, Roma no da nada a nadie. ¿Será posible que presentar al papa Juan Pablo II como el más grande líder moral del mundo haya sido el pago final? Billy Graham lo hizo. ¿Acaso no se dio cuenta de que al hacer eso, estaba cubriendo a la ramera con un manto de respetabilidad? Y todos los seguidores de Billy Graham, los evangélicos y las multitudes que siempre lo escuchan, oyeron lo que dijo para respaldar al papa. Ellos, confiando en Billy, brindaron su amor al comunista de Polonia vestido con túnicas papales, quien dice ser el representante de Cristo en esta tierra. Puedo imaginar al papa con una sonrisa, volviendo victorioso a Roma. Sabía que Billy había sido una buena inversión. Este es un juego mortal. Ahora que su trabajo ha terminado, ya no lo necesitan más. Creo que el Vaticano le tendió una trampa cuando Billy viajó a Rusia. Los creyentes en Cristo acudimos a nuestro Señor y a la Biblia para recibir dirección, y oramos para que Dios, el Espíritu Santo, nos guíe a toda verdad. Sin embargo, Billy Graham admitió que para su viaje a Rusia, buscó consejo de los oficiales del Vaticano. Estos le dijeron que fuera silenciosamente y que no criticara las prácticas comunistas. El siguió sus instrucciones y después anunció al mundo que en Rusia había libertad religiosa. Al oír esto, los hermanos y hermanas que estaban sufriendo en las cárceles de Rusia, con sentencias de cinco a diez años de prisión, sólo por haber entregado un tratado evangélico, se sintieron totalmente agobiados. Aunque estimo a Billy Graham y me duele decir esto, creo que, a fin de lograr los propósitos de la ramera del Apocalipsis, lo usaron en forma astuta como una cortina de humo y un líder que atrajo multitudes.
|