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¿Tiene María, la madre de Jesús, alguna participación en la salvación de la humanidad? "En efecto, con su asunción a los cielos, (María) no abandonó su misión salvadora, sino que continúa procurándonos con su múltiple intercesión los dones de la salvación eterna..." (p. 281, #969). "Por su obediencia (María) fue causa de la salvación propia y de la de todo el género humano" (p. 140, #494). ¿Es bíblica esta doctrina? De acuerdo a la Palabra de Dios, María nunca ha tenido participación en el proceso de salvación. Las Escrituras revelan que Jesús es el UNICO que puede salvar: "Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos". Jesús mismo declaró que El es el UNICO camino al cielo: "Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí". Sin embargo, el Catecismo afirma: "La virgen María, unida con un vínculo indisoluble a la obra salvadora de su Hijo" (p. 340, #1172). Una vez más, usted debe decidir a cuál creerá: la Biblia, o la tradición de la iglesia. La Biblia claramente dice: "Yo, yo Jehová, y fuera de mí no hay quien salve". Antes que Jesús naciera, un ángel anunció que El sería el Salvador: "Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados". Después del nacimiento de Jesús, el ángel repitió su mensaje: "Os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor". Una y otra vez leemos que Jesús es el Salvador: "... nosotros mismos hemos oído, y sabemos que verdaderamente éste es el Salvador del mundo, el Cristo". Veamos las palabras de Pedro, a quien el catolicismo reconoce como su primer papa: "... por la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo". Ciertamente Pedro sabía que el Salvador era Jesús, no María. Pedro glorificó a Jesús como Salvador, no a María: "Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén". El mismo apóstol Pedro declara: "... fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación". Indudablemente Jesús es el Salvador, no María.
Los hechos señalados en este capítulo dejan varias preguntas que deben ser contestadas:
"Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo".
Conozcamos el Catolicismo Romano © 1995 por Rick Jones Reproducido con permiso. |