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El Catecismo sostiene que la virgen María es el modelo y fuente de la verdadera santidad: "De la Iglesia aprende el ejemplo de la santidad; reconoce en la Bienaventurada Virgen María la figura y la fuente de esa santidad" (p. 562, #2030). No le sorprenderá saber que aquí enfrentamos otro conflicto. Como dijimos en el capítulo previo, la Biblia presenta a María como una persona pecadora que necesitaba un Salvador. Por supuesto, ella fue bendecida al dar a luz al Hijo de Dios, pero eso no la convierte en la fuente de santidad. Refiriéndose a sí misma, María se maravilló de que Dios había "... mirado la bajeza de su sierva".
La Biblia afirma, vez tras vez, que Dios es nuestro único modelo de santidad: "¿Quién no te temerá, oh Señor, y glorificará tu nombre? pues sólo tú eres santo; por lo cual todas las naciones vendrán y te adorarán". En ningún lugar de la Biblia se nos dice que María fue santa, y mucho menos que ella sea la fuente o modelo de santidad: "Exaltad a Jehová nuestro Dios, y postraos ante su santo monte, porque Jehová nuestro Dios es santo". Las palabras "santo" o "santidad" se usan más de 600 veces en la Biblia. Pero ni siquiera una vez se usan en referencia a María. Dios proclama que debemos ser santos, así como El es santo, no como María es santa: "Sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo". Amigo católico, ¿ve usted la diferencia? La Palabra de Dios repetidamente le ordena poner sus ojos en el eterno Dios del universo como su modelo y fuente de santidad. Pero el catolicismo se opone, diciendo: "No, no mires a Dios; pon tus ojos en esta débil mujer". Esto es blasfemia. Sólo nos queda preguntar: ¿Por qué la Iglesia Católica pretende destronar al Dios Todopoderoso del lugar que le pertenece, y poner a María en el trono de Dios? ¿Por qué la Iglesia Católica quiere que usted vea a María como ejemplo de santidad en vez de ver a Dios? Dios merece toda gloria y honor. Además, El es un Dios celoso que nos recuerda: "... mi honra no la daré a otro".
¿Quién será SU modelo de santidad: Dios Todopoderoso... o una mujer pecadora? El catolicismo demanda que usted ponga sus ojos en la mujer. La Biblia declara que sólo Dios posee los requisitos: "Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas". Conozcamos el Catolicismo Romano © 1995 por Rick Jones Reproducido con permiso. |