
|
|
![]()
"Cariño, estaré en casa en 20 minutos... y tengo una sorpresa para ti". Diana estaba ansiosa por ver a Carlos, su esposo. Estaba retornando de un viaje de negocios después de dos semanas. "Estoy en el aeropuerto. Ya tengo mis maletas y voy al auto para ir a casa. Estoy desesperado por verte. Te quiero mucho". Diana se sintió más tranquila. Siempre se preocupaba cuando Carlos viajaba en avión. Pero, al saber que ya estaba a salvo, con los pies en la tierra, dio un suspiro de alivio. Diana esperaba ansiosa cerca de la puerta. Cada vez que pasaba un auto, miraba por la ventana para ver si era Carlos. Luego se sentía decepcionada porque no era él. Después de 30 minutos, comenzó a caminar sintiéndose muy nerviosa. "¿Dónde está?", se preguntaba. "Ya debería estar aquí". Después de casi una hora, Diana escuchó que cerraban la puerta de un auto. Emocionada, saltó del sillón para abrir la puerta, esperando ver el rostro sonriente y los brazos extendidos de su esposo. En cambio, vio a dos policías con rostros serios. Diana se quedó inmóvil. "¿Es usted Diana Romero?", preguntó uno de los policías. "Sí", respondió temblando. "¿Por qué? ¿Qué ha pasado?" "Lo sentimos, pero tenemos malas noticias". Diana empezó a sentir pánico. "Por favor, ¿podemos entrar?" "¿Es Carlos? ¿Le pasó algo a Carlos?" "Señora Romero, sentimos mucho decirle que su esposo ha muerto. Su auto fue chocado por otro a unos cinco kilómetros de aquí. El otro conductor estaba ebrio". Diana, sin poder creerlo aún, gritó: "¡Es imposible! ¡Hace sólo un rato hablé con él! Tenemos dos hijos que criar. Tenemos planes... tenemos..." Lamentablemente, era cierto. Carlos había muerto. En un instante. Momentos antes estaba hablando por teléfono... ahora estaba muerto. Aunque a nadie le gusta pensar en la muerte, algún día cada uno de nosotros morirá. ¿Alguna vez ha estado acostado en la cama por la noche, mirando al techo y preguntándose qué pasará cuando dé el último suspiro? ¿Se ha preguntado alguna vez: Existe Dios?... ¿Hay vida después de la muerte, o todo termina en la tumba?... ¿Puedo saber qué pasará conmigo? La verdad es que usted puede tener ahora la respuesta a cada una de esas preguntas. De hecho, cuando termine de leer este libro, las tendrá... ¡se lo garantizamos! Así que, siéntese, póngase cómodo y conozca cómo pasará la eternidad. Recuerde, no hay nada que le garantice que mañana estará con vida para leer este pequeño libro. Por favor, léalo ahora. ContenidoSiguiente
|