Dios Sigue Luchando por Israel

Se dice que otras naciones no usan las guerras de Israel en materiales de entrenamiento militar porque los resultados de las batallas de Israel no tienen sentido lógico. Hace algunos años circuló un video llamado Against All Odds (“Contra Todo Pronóstico”), que describía múltiples actos de Dios durante las muchas luchas de Israel por su existencia. Una repentina tormenta de arena dejó al descubierto un campo minado; soldados enemigos huyeron después de ver apariciones de un guerrero gigante.



Judíos ortodoxos oran en el Muro Occidental detrás de un libro de oración (Siddur) en la ciudad antigua de Jerusalén, Israel. Este es el lugar más sagrado en la tradición judía.

Y el patrón parece continuar. Israel ha desarrollado un sistema antimisiles llamado Cúpula de Hierro (Iron Dome) que ha estado defendiendo ciudades principales como Tel Aviv y Jerusalén. Un comandante a cargo de una de las baterías observó un misil de Hamás con rumbo directo a aterrizar en el centro de Tel Aviv. Dos de sus cohetes interceptores fallaron. Mientras lo observaba, la Cúpula de Hierro (que calcula la velocidad del viento) detectó un fuerte viento del este que desvió el misil hacia el mar. El comandante dijo que lo único que pudo hacer fue ponerse de pie y gritar: “¡Hay un Dios!”

Cuando se le preguntó a un terrorista de Hamás por qué sus cohetes apuntaban tan mal, fue citado en el Jewish Telegraph quejándose: “Sí los apuntamos, pero su Dios cambia su trayectoria en el aire”.

Un alto oficial israelí informó que un ataque planificado antes del amanecer en Gaza se retrasó hasta el amanecer, exponiendo a sus hombres al enemigo. Sin embargo, de repente apareció una densa niebla cubriendo sus movimientos mientras completaban la misión. “Realmente fue el cumplimiento del versículo: ‘Porque Jehová vuestro Dios es el que va con vosotros para pelear por vosotros contra vuestros enemigos, para salvaros’”, dijo, citando Deuteronomio 20:4.

Desde Abraham hasta hoy, una serie de historias ilustra que Jehová no ha abandonado a Su pueblo. Dios prometió a los judíos que, cuando se desviaran hacia la idolatría, perderían la tierra y serían esparcidos por toda la tierra. Durante casi dos mil años, han sufrido un odio casi universal en docenas de países.

Pero Él prometió que después los recogería desde los confines de la tierra. En nuestra generación hemos visto eso suceder. Ahora, como predijo Zacarías, Jerusalén se ha convertido en “...una piedra pesada para todos los pueblos”, cuando “...todas las naciones de la tierra se juntaren contra ella.” (Véase Zac. 12:3.) Pero el Dios de Israel prometió, en ese mismo versículo: “Todos los que se cargaren con ella [Jerusalén] serán despedazados”.

Se podrían escribir libros sobre naciones y grandes imperios que han ofendido a Dios persiguiendo a Su pueblo escogido. Ninguno retuvo su gloria y poder por mucho tiempo. Una nación sobresale en su historia de dar la bienvenida a los judíos: los Estados Unidos. Pero eso no ha sido sin recaídas periódicas. Durante gran parte del siglo XX, y aún hoy, la política estadounidense se volvió cada vez más ambivalente hacia los judíos y hacia la nueva nación de Israel. Muchos han observado el patrón de rápidos reproches de Dios cuando Israel es ofendido.

En su libro As America Has Done to Israel, el autor John McTernan relata historia tras historia de desastres en Estados Unidos que coinciden con algún insulto, traición o falta de bendición hacia Israel. Su libro de 320 páginas te convencerá de que Dios no ha abandonado a Su pueblo y de que los estadounidenses tampoco deben hacerlo.

El folleto ¿Alguien Está Enojado? lleva el mismo tema, haciendo más fácil abrir los ojos de otras personas. Otro folleto describe cuál debe ser nuestra actitud: Ama Al Pueblo Judio.

La promesa de Dios a los hijos de Israel aún permanece: “Bendeciré a los que te bendijeren, y al que te maldijere maldeciré”. Véase Deuteronomio 12:3.

¡Que el resto del mundo tenga cuidado!


Productos de interés: